
La danza suprema y sagrada
sugiere la paz de tu corazón en gozo.
Los sueños del alma se agitan ante tu cuerpo
creado para ser amado por mí.
Todos los caminos encuantran sedientas esperanzas,
lapidas selladas, plegarias inconclusas.
El despertar de lo sencillamente anunciado
produce el milagro que te encarna mujer.
El mundo habla conmigo, unido a mí...
Demente impulsa una vida nueva,
anuncia sin parar todo lo que no es claro,
todo lo que no soy yo,
mi cuerpo, mi carne, mi sangre.
El mundo habla conmigo y se desvanece...









